Anoche, después de estar escribiendo hasta las 12.45 de la noche (una empresa titánica teniendo en cuenta que nos teníamos que levantar a las 6.45) se fastidió la conexión a Internet y se borró todo, así que no pudimos ni colgar las fotos. Voy a intentarlo de nuevo a ver si hay suerte esta vez…

El jueves visitamos el Templo de los Lamas, o lo que es lo mismo, el Palacio de la Armonía y la Paz. Construido en 1964, fue originariamente la residencia de emperador Yongzheng hasta que ascendió al trono. Después, transformó una mitad en un lugar de descanso y la otra mitad la convirtió en la casa de Huangjiao, una rama del budismo que se llama Lamaismo.

El recinto se divide en cinco pabellones donde se guardan distintos budas. Los hay sonrientes, de la felicidad, de la longevidad, de la salud, del rugido del león… mucha gente (como veis en las fotos) va a rezarles y dejar ofrendas para pedir algún deseo. Son todos preciosos, pero no os los podemos enseñar porque está prohibido hacerles fotos… aquí son muy respetuosos con las religiones y piensan que las cámaras les ofenden. Teneis dos opciones, o os conformais con las postales que llevamos, o venís a verlos en directo. Merece la pena lo último porque son impresionantes.

El más increíble de todos es la estatua de Maitreya. Esculpida de una sola vez en un inmenso tronco de sándalo blanco, este buda mide 18 metros sobre el suelo, aunque el tronco del árbol tiene otros 8 metros debajo de tierra.¡ Es impresionante ponerse a su lado!.

Después de comer, Guillermo se fue con otro matrimonio a comprar espadas de tai chi. Y volvió con una. Era el complemento que le faltaba al kimono…ejem.

Por la tarde fuimos a por potitos al Carrefour que, si en España es de los nervios, aquí no os podeis ni imaginar… los chinos nos miran como si estuviésemos locos. Imaginaros la escena: diez españoles con carritos hasta los topes de pañales, potitos y garrafas de agua mineral…je,je,je. Ellos alucinan, claro.

El hotel está muy muy bien, las habitaciones son como apartamentos de casi 60 metros cuadrados y hay un jacuzzi en el baño. Lo único malo es que está muy alejado del centro, a media hora de taxi si el tráfico no es muy intenso. De momento no hemos hecho más que excursiones, todavía no hemos visto ninguna tienda, así que por lo menos, el bolsillo no se ha resentido.

Hace mucho calor también, pero no es húmedo y se lleva mejor que el del sur. Y la comida muy rica, más sabrosa que en Guangzhou. (Yo sigo soñando con una tortilla de patatas).

Vale ya, voy a colgar ahora las fotos de la gran muralla que ha sido nuestro destino hoy. Besitos, Consuelo.

Pekin es impresionantemente... grande

Esta para mi suegra...

Aquí todo va sobre ruedas: cuatro, dos... o tres
Así se sientan a descansar los chinos, y no les duelen los huesos
El grupo entrando en el Templo de los Lamas

Elena dirige al grupo con su banderín

Rezando y haciendo ofrendas a uno de los budas

El rito de quemar incienso
Caty y Elena se quedan con las niñas para que podamos movernos un poco... son encantadoras
Mires a donde mires, todo es precioso
Incluido mi niño, claro

Con Elena.. el paraguas es para el calor,je

Irene y Rafa, muy interesados en las explicaciones de Caty

Guille con Xao Fan
A Rafa no le quita la niña... nadie.
Un baño multitudinario: Irene, yo y los tres patitos